La meta de este evento de capacitación es encender una cultura de multiplicación. La realidad hoy en día es que menos del 7% de las iglesias se reproducen alguna vez. De las iglesias en crecimiento, sólo 1 de cada 5 está comprometida agresivamente con la reproducción. ¡Es justo decir que la multiplicación no es la norma! Para ver que las iglesias colectivamente comienzan movimientos de la manera que Jesús quiere, primero debemos ver que las iglesias valoren y practiquen individualmente la multiplicación de líderes y la plantanción de nuevas iglesias.

Muy pronto en una ciudad cerca de Ti

Este evento con una experiencia en mesas redondas para pastores y líderes donde se les compartirá los fundamentos vitales para construir una cultura de multiplicación en todos los niveles del ministerio con un tiempo intencional de conversaciones en las mesas para procesar lo aprendido y poder crear un plan de acción personalizado para tu ministerio.

Para poder crear una cultura de multiplicación, primero tienes que descubrir cómo crear una cultura. Cultura es más poderosa que visión. Cultura es más poderosa que estrategia. Cultura es como el Espíritu Santo trabaja a través de una comunidad de personas llamada la Iglesia. La fuerza más poderosa que tienen los líderes para el avance del Reino es CULTURA. Y porque creemos que movimiento es como se cumple la misión de Jesús, es crucial crear una cultura de multiplicación.

Independientemente si es una iglesia pequeña de 50 miembros o una mega iglesia de 5000 – Los líderes siempre tendrán:
Tensiones al tratar de crecer y luego también al tratar de multiplicar. Aunque nos gustaría tener una estrategia para mantener nuestras tensiones lejos, están aquí para quedarse. Es solo cuestión de saber cuáles de estas tensiones enfrentará un líder.
Llegando a Cinco se enfoca en las tensiones que dan forma a la cultura de una iglesia: Motivos, Medidas y Métodos.

Liderar una iglesia de multiplicación de nivel 5 requiere humildad como la de Cristo, morir a uno mismo, una visión del Reino dada por Dios y un cambio audaz en nuestros paradigmas en las prácticas de liderazgo que incluyen un pensamiento de multiplicación, dar permiso, multiplicar discípulos, activar dones y construir el reino. El cambio principal en estas cinco prácticas es de esforzarte por ser el héroe a convertirte en hacer héroes a los demás.

La iglesia está hecha para MÁS. La iglesia fue elegida por Jesús para expresar su plenitud en cada rincón de la cultura y en cada esfera de la sociedad. Un compromiso central de la iglesia local es ayudar a cada discípulos de Jesús a descubrir su identidad única en Cristo. Cada discípulo es único y fue hecho para SER más. Luego la responsabilidad de la iglesia es movilizar a cada seguidor de Jesús para HACER más y así tener un mayor impacto. Cada discípulo es un misionero con un campo misionero al que fuimos llamados a IR más aprovechando al máximo cada oportunidad donde ya vivimos, trabajamos, estudiamos, y jugamos.

Hace mucho tiempo que entendemos y nos esforzamos por la Gran Comisión (Mateo 28), que es el desafío de “Ir”. Más recientemente hemos reconocido que también debemos obedecer el Gran Mandamiento (Marcos 12) de “Amar”. Pero la parte que falta que completa la misión de Jesús es la tercera gran, la Gran Colaboración (Juan 17) – que debemos hacer esto “Juntos”. Para que podamos ver un movimiento que cumplirá la misión de Jesús, debemos hacer lo que Jesús nos pidió hacer: debemos IR… y AMAR… ¡pero JUNTOS!
Una de las características de iglesia que reproducen (nivel 4) y que multiplican (nivel 5) es colaboración con otras iglesias para acelerar la multiplicación.
Las Iglesias que han creado una cultura de multiplicación son iglesias que han sido intencionales de agregar “COLABORACIÓN” como uno de sus valores.
Cuando las iglesias se unen para colaborar en torno a la misión, obedecen el mandato de Jesús de la Gran Colaboración y descubren la pieza que falta para movimiento.

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